Lun. Mar 24th, 2025

Antonio Gades: a escena

De la mano de la Fundación Antonio Gades, con la participación de la hija del artista, María Esteve, como comisaria de la exposición, llega a Madrid, «Antonio Gades, Tierra, Mar y Fuego».

Hasta el próximo 29 de Mayo, más de cuatrocientas piezas, fotografías, carteles, cartas, manuscritos del artista etc…. mostrarán el amplio recorrido del genial bailarín.

Un recorrido en orden cronológico, que lleva al espectador a conocer de manera profunda, la sensibilidad del bailaor, su tremendo amor por la tierra y el mar y, como no, la pasión que llevaba tanto dentro como fuera de los escenarios.

Antonio Gades, historia de una leyenda

Antonio Gades fue un revolucionario, en la vida y en el arte. Nada le resultaba indiferente, y esta forma de ser tuvo una gran influencia en su trayectoria artística. Comprendió el valor de transmitir sus pensamientos sobre el flamenco y la sociedad que le rodeaba. No se escondió ni al principio ni al final de su carrera, el mundo entero pudo identificarlo. Era un ejemplo de persona completamente implicada en su vida cotidiana. Un amante de la ética, el abanderado de su alma. Siempre expresó sus opiniones con fuerza y libertad, dando lustre y reconocimiento mundial al folclore español.

El bailaor, bailarín y coreógrafo Antonio Esteve Ródenas, alias Antonio Gades, nació en Elda (Alicate) el 14 de noviembre de 1936. Su madre trabajaba en una fábrica de zapatos y su padre, albañil de profesión y comunista convencido, se alistó como voluntario en el ejército republicano, trasladándose a Madrid. Poco después le seguiría toda la familia.

    En 1947 Antonio Gades tuvo que empezar a trabajar y lo hizo en un famoso estudio fotográfico «donde las fotografías de artistas de la época llenaban toda la pared del cuarto oscuro» y en el periódico ABC.
    Su encuentro con la danza se produjo «por hambre», a los quince años. Desempleado, por consejo de un vecino, Gades se matriculó en una escuela de flamenco simplemente porque se rumoreaba que había necesidad de bailarines en Madrid. El año es 1949. Por casualidad conoció a Pilar López, que le sugirió el nombre artístico de Antonio Gades, en recuerdo de los bailarines gaditanos. En 1951 se incorporó a su empresa. Pilar y el primer bailarín, Manolo Vargas, fueron los encargados de introducir el mundo del folclore español con un repertorio muy amplio. Permaneció en esta compañía durante nueve años, estudiando al mismo tiempo todas las danzas populares españolas y el ballet.
    Fue viajando por el mundo cuando descubrió su gran inspiración para crear sus coreografías: Federico García Lorca. En esos mismos años se enamoró de su poesía a través de una edición clandestina  del Romancero Gitano. Gades se dio cuenta rápidamente de que su medio de expresión más auténtico sólo podía ser el flamenco, el baile y el cante andaluz, y que era la Andalucía de García Lorca la que le gustaba; no la pintoresca para los turistas, sino la árida, seca e intensa. Gades comenzó a buscar los contenidos antiguos y sanguíneos de una cultura que se desmoronaba en la combinación del flamenco y García Lorca.
    Aprendió a bailar el zapateado con El Estampío, la farruca con el Gato, e hizo escuela de bolera con Antonio Lorca… Mientras, tras dejar la compañía de Pilar López, en 1962-1964, fundó el primer grupo  que luego sería su Ballet de Antonio Gades.