Ouka Leele y la Movida regresan a la Sala Alcalá 31

Madrid7Dias

Ouka Leele protagoniza una exposición gratuita que recupera la fotografía, la pintura y la cultura visual del Madrid de los años ochenta

Más de cien obras de Ouka Leele, Ceesepe y Costus llegan a Madrid

La fotografía coloreada de Ouka Leele, las ilustraciones de Ceesepe y las obras de algunos de los nombres más reconocibles de la escena artística madrileña de los años ochenta vuelven a encontrarse en el centro de Madrid.

La Sala Alcalá 31 acoge Mitologías modernas: Ouka Leele & Co, una exposición gratuita que reúne más de un centenar de obras y propone una mirada diferente sobre la Movida madrileña.

En lugar de presentar aquel periodo únicamente como una sucesión de noches, conciertos, locales y personajes, la muestra se detiene en la manera en la que sus artistas recuperaron la mitología, la pintura clásica y los grandes relatos del pasado para interpretar una ciudad que estaba cambiando.

Ouka Leele funciona como punto de partida de un recorrido en el que también aparecen El Hortelano, Ceesepe, Costus, Carlos Franco, Sigfrido Martín Begué, Guillermo Pérez Villalta, Patricia Gadea, Dis Berlin, Pablo Sycet, Carlos Alcolea y Miluca Sanz.

Fotografía, pintura, dibujo, cómic, diseño y cultura visual conviven en una exposición que permanecerá abierta hasta el 18 de octubre.

Ouka Leele, Cibeles y una fotografía que paralizó Madrid

El origen de la exposición se encuentra en una de las acciones más recordadas de Ouka Leele.

En 1987, la artista convirtió la fuente de Cibeles en el escenario de una recreación del mito griego de Hipómenes y Atalanta. Para realizar la fotografía fue necesario detener temporalmente el tráfico y transformar uno de los lugares más transitados de Madrid en una gran escenografía.

La imagen retomaba la historia de dos jóvenes unidos por una carrera y por tres manzanas de oro.

Según el relato mitológico, Atalanta había anunciado que solamente se casaría con el hombre capaz de vencerla corriendo. Quienes aceptaban el desafío y perdían eran condenados a muerte.

Hipómenes pidió ayuda a Afrodita, que le entregó tres manzanas doradas. Durante la carrera, fue dejando caer las frutas para distraer a Atalanta. Ella se detuvo a recogerlas y él consiguió alcanzar la meta en primer lugar.

La historia no terminó bien para los dos amantes. Tras profanar un lugar sagrado, fueron transformados en leones y condenados a tirar del carro de la diosa Cibeles.

La presencia de estos animales en la fuente madrileña permitió a Ouka Leele trasladar el mito clásico directamente al paisaje urbano de la capital.

Su intervención no se limitaba a fotografiar el monumento. La artista convirtió Cibeles en un escenario vivo, utilizó modelos, vestuario y una compleja producción para unir una historia antigua con el Madrid de los años ochenta.

La obra resume buena parte de su manera de trabajar.

Ouka Leele partía habitualmente de fotografías en blanco y negro que después coloreaba a mano con acuarelas. El resultado no buscaba reproducir la realidad de forma exacta, sino construir imágenes llenas de colores intensos, personajes imposibles y situaciones cercanas al sueño.

Ese procedimiento convirtió su trabajo en una de las imágenes más reconocibles de la Movida, aunque su producción fue mucho más amplia que las fotografías asociadas habitualmente a aquel periodo.

En Mitologías modernas, la obra de Ouka Leele sirve para abrir una conversación con otros artistas de su generación.

La exposición muestra cómo la mitología volvió a aparecer en la pintura, la ilustración, el cómic y la fotografía en un momento en el que España atravesaba una profunda transformación política, social y cultural.

Los artistas no recuperaron los relatos clásicos para reproducirlos de manera académica. Utilizaron sus dioses, héroes, monstruos y símbolos para hablar de libertad, deseo, identidad, modernidad y vida urbana.

El pasado se convirtió así en una herramienta para explicar el presente.

Más de cien obras para revisar el arte madrileño de los años ochenta

El recorrido por la Sala Alcalá 31 reúne más de cien obras y evita reducir la Movida a una única estética.

Ceesepe introduce el lenguaje del cómic, el cartel, la ilustración y las publicaciones alternativas. Sus dibujos ayudaron a construir una identidad visual reconocible en portadas, bares, revistas y espacios culturales.

El Hortelano desarrolló un universo personal lleno de personajes, ciudades imaginarias y referencias románticas. Sus obras combinan la vida cotidiana con escenarios que parecen pertenecer a un relato fantástico.

Costus, el proyecto artístico formado por Enrique Naya y Juan Carrero, utilizó el color, la cultura popular y la provocación para construir una obra inseparable del ambiente creativo de aquellos años.

Guillermo Pérez Villalta recuperó la arquitectura, el dibujo y la tradición clásica desde una pintura llena de perspectivas, símbolos y escenarios complejos.

Carlos Franco, Sigfrido Martín Begué, Dis Berlin, Pablo Sycet, Patricia Gadea y Carlos Alcolea completan un recorrido que muestra la variedad de lenguajes que convivieron en Madrid desde finales de los años setenta y durante buena parte de la década siguiente.

La exposición también permite comprender que la Movida no nació de la nada.

Muchos de sus artistas comenzaron a trabajar antes de que el término se popularizara. Algunos estaban vinculados a la Nueva Figuración madrileña, una corriente que había recuperado la pintura narrativa y la representación de personajes frente al dominio de la abstracción.

A esa tradición se incorporaron después la fotografía, el diseño, los fanzines, la música, la publicidad y los nuevos lenguajes de la cultura popular.

La mitología actuó como un terreno común.

Los relatos griegos y romanos convivieron con iconos urbanos, personajes de cómic, estrellas musicales y figuras de la cultura contemporánea. Madrid también terminó convertida en un mito: una ciudad presentada como espacio de libertad, experimentación y ruptura con el pasado más inmediato.

La muestra propone revisar esa imagen sin caer exclusivamente en la nostalgia.

Las obras permiten observar la creatividad de aquellos años, pero también la forma en la que sus protagonistas construyeron una imagen pública de la ciudad. Muchas de esas fotografías, ilustraciones y pinturas terminaron formando parte del recuerdo colectivo de Madrid.

El edificio que acoge la exposición añade otro elemento al recorrido.

La Sala Alcalá 31 ocupa la antigua sede del Banco Mercantil e Industrial, un inmueble proyectado por Antonio Palacios. Su gran espacio central y su arquitectura monumental permiten contemplar las obras desde diferentes alturas y establecer relaciones entre piezas de formatos muy distintos.

La entrada es gratuita.

La sala abre de martes a sábado, de 11:00 a 20:30 horas, y los domingos, de 11:00 a 14:00 horas. Los lunes permanece cerrada. El sábado 15 de agosto mantendrá su horario habitual.

La exposición puede visitarse hasta el 18 de octubre, por lo que no es necesario concentrar la visita durante las primeras semanas de agosto.

También se han preparado actividades complementarias, visitas guiadas, propuestas familiares y encuentros con el comisario de la exposición, Julio Pérez Manzanares.

Mitologías modernas: Ouka Leele & Co ofrece así una oportunidad para acercarse a la Movida desde un lugar diferente. No solamente desde la música, la noche o los nombres más populares, sino desde las obras con las que una generación trató de construir una nueva imagen de Madrid.